Escucha bien porque esto no lo cuento dos veces. Descubrí el Bitcoin en el Telediario de 2017. Al día siguiente lo compré todo. A los tres días había bajado a la mitad y lo vendí cagando leches diciendo que era una estafa de los ricos. Luego me enteré de que llevaba funcionando desde 2009. Ocho años sin mí. Sin pedirme permiso. Qué falta de respeto.
Bitcoin no lo inventó ningún banco ni ningún gobierno. Lo publicó en 2008 un tipo llamado Satoshi Nakamoto — nadie sabe quién es, ni falta que hace — justo cuando los bancos grandes estaban hundiendo la economía mundial. La idea era simple: un dinero que funciona solo, sin que nadie lo controle ni lo pueda apagar. Lleva más de 15 años funcionando sin parar. Yo llegué en 2017 creyendo que lo había descubierto yo.
Spoiler: no lo había descubierto yo.